divendres, 8 d’agost del 2008

Día 6 : Sarajevo

Hemos empezado el día con un buffet salvaje en el Holiday Inn. A eso de las 10 hemos salido a la famosa Sniper Alley (avenida de los francotiradores) dirección al centro por la ribera del río Miljacka (Miljacka Rijeka).


Hemos visto el puente en el que Gavrilo Princip en 1914 mató al heredero del Imperio Austro-Húngaro, Francisco Fernando, provocando la 1ª Guerra Mundial, la Biblioteca Nacional, quemada por los sitiadores serbo-bosnios en 1992, las catedrales católica y ortodoxa, las mezquitas de Feradhija, Bascarsija, Alipasina y Gazi Husrevbey, las sinagogas vieja y nueva, la plazade las palomas y la partida de ajedrez en Trg. Oslobodienja entre los mayores del lugar.




A las 14h nos hemos vuelto al hotel a descansar del sol. Jose ha aprovechado para darse un baño en agua fría porque el calor es realmente insoportable.





A las 18h hemos vuelto a ir a Bascarsija para dar una vuelta y cenar en el 'Zeljo' el mejor sitio de Sarajevo para comer el Cevapcici, acompañado de un yogur semilíquido como bebida (Kalise Mlijako, creo que le llaman). Mientras esperábamos que nos trajeran la comida un señor de la mesa de al lado se ha puesto a hablar con nosotros en español. Su nombre era Batto. Nos ha explicado como comer el Cevapcici y ha sido él el que nos ha aconsejado a la hora de elegir la bebida. Hemos mantenido una interesante conversación con él.



Después de cenar hemos dado un paseo por Bascarsija que nos ha permitido ver iluminada la Mezquita Gazi-Husrevbey.

Hemos completado el día con unas Sarajevsko Pivo al lado de la catedral católica viendo pasar la gente.

Día 5: Zagreb - Sarajevo

Salir de Zagreb ha sido más sencillo de lo que pensábamos, y nuestra sensación de la ciudad también es mejor aunque se nos queda en la mente la imagen de unos cuantos jóvenes con apariencia y actitud neonazi que nos hace dudar respecto a la tolerancia en Croacia.
Nos dirigimos a la frontera por Bosanski Grad, todo va perfecto hasta llegar al puente sobre el río Sava que separa Croacia de Bosnia. Dos horas para pasar un puente de unos 300 metros. La gente ha ido perdiendo la paciencia y han ido invadiendo el carril contrario para adelantar en la cola.



Cuando nos ha tocado el turno en la aduana hemos pensado que nos iban a sacar el equipaje del maletero pero no, únicamente nos han pedido la documentación: pasaportes, carne de conducir internacional, carta verde de circulación, documentación del coche... y como lo teníamos todo el trámite ha sido rápido, así que a tirar millas!

Al entrar en Bosnia, en un tramo de unos 10 km de autopista en dirección Banja Luka (capital de la República Serbia de Bosnia), la policija nos ha parado por ir a 98 Km/h cuando el límite de velocidad era de 60 Km/h (cualquiera que nos conozca pensará que es algo increíble que nos paren a nosotros por exceso de velocidad, pero es cierto). Entenderse con el policía era una especie de 'misión imposible' porque únicamente hablaba su lengua que suponemos que era Serbio, no tenía ni idea ni de inglés, ni de francés, ni de italiano...por español ya ni preguntamos. Conseguimos entender que pretendía que pagáramos 150 euros en un banco del pueblo que acabábamos de pasar y que volviéramos a aquél lugar ya que se quedaban con el pasaporte de Jose. No sabemos si ha sido por la cara que se nos ha quedado pensando en cómo podíamos girar en medio de la autopista para volver para atrás o porque se han dado cuenta de que lo que nos pedían era una locura o porque se han pensado que no habíamos entendido nada de nada, han decidido perdonarnos la multa, devolvernos el pasaporte de Jose y dejarnos continuar no sin antes pedirnos a cambio un café en otro momento.

Hemos parado en Banja Luka. Tenemos que dejar el coche en un parking y no aceptan euros ni tarjeta de crédito, otro contratiempo con el que no contábamos. Por suerte una chica serbo-bosnia nos ha pagado una hora de parking con una moneda de 0,5 marcos (la moneda de Bosnia es el Marco convertible, 1 marco equivale a 0,5 euros). Hemos ido al banco a sacar 200 marcos y luego a comer pita. Queríamos aprovechar para ir al WC pero nos hemos encontrado una letrina que igualaba en suciedad a las de las áreas de descanso de Francia, por lo que ha tocado aguantar e ir a tomar un helado a una cafetería con pintas de tener un lavabo decente (y así ha sido). Hemos paseado por el centro de Banja Luka pero no hemos podido ver si habían comenzado a reconstruir la mezquita de Fehederija, destruida hasta los cimientos en la guerra. Es una ciudad pequeña con un castillo de ir por casa, dos o tres iglesias ortodoxas y un mercadillo típico de los Balcanes.



Después de dos horas por Banja Luka hemos hecho de un tirón el trayecto hasta Sarajevo, 4 horas y media de carretera de curvas, letreros en cirílico y obras de construcción de una futura autopista que sale de Sarajevo. Por suerte los últimos 40 km ya están construidos!




No nos hemos complicado mucho y en Sniper Alley hemos visto el Holliday Inn, el famoso hotel donde residieron los periodistas durante el asedio a Sarajevo. La habitación tiene un precio de 117 euros la noche, pensábamos pasar únicamente la primera noche pero después de la ducha hemos decidido quedarnos las 3 noches que pensamos pasar aquí, despues de un viaje con fronteras, policías, curvas y obras nos merecemos un pequeño lujo.



Hemos cenado en un bar Fileti Pileci (pechuga de pollo), salchichas con cerveza Sarajevsko y un par de helados, todo por menos de 10 euros. Hemos dado el primer paseo por Sarejevo, una ciudad muy viva y con mucho ruido por la noche.


dijous, 7 d’agost del 2008

Día 4: Ljubljana - Zagreb

Hoy hemos dormido muy bien en la habitación doble únicamente para nosotros. ¡Qué lujo!

Después de desayunar hemos recogido todo y hemos dejado el Hostel Celica atrás para ponernos rumbo a Zagreb. De camino, a sólo 35 km de Ljubljana, hemos parado en Sticna para ver el monasterio más antiguo de Eslovenia. Allí nos hemos dejado estafar 2 euros por un fraile de más de 80 años que primero nos ha preguntado si hablábamos inglés y seguidamente nos ha colocado un librillo en las manos de la historia del monasterio. Luego ha seguido preguntando si hablábamos francés, si hablábamos español, y cuando le hemos dicho que éramos españoles nos ha quitado el librillo en inglés y nos lo ha dado en español, ha cogido la calculadora y ha calculado cuantos euros nos tenía que cobrar. En cuanto le hemos dado los 2 euros prácticamente nos ha echado de su 'oficina' y nos ha dicho que fuéramos a visitar el monasterio nosotros solos. Cómo nos hemos reído de la situación.
El monasterio en sí no es nada del otro mundo.



Hemos continuado nuestro camino y en la frontera la policía eslovena nos ha parado y nos ha pedido toda la documentación porque no llevabamos la 'Vinjetta'. Entonces hemos atado cabos.

Resulta que en Eslovenia no todos los peajes son fantasmas, y así, cuando entras al país probablemente tienes que pasar por algún sitio que nosotros no vimos en el que tienes que pagar los 27 euros de impuesto de circulación por el pais. Es el problema de no entender absolutamente nada de lo que ves escrito. La frase del policía fue: Do you know what does 'pena' mean?, y seguidamente se guardó la documentación del coche y el pasaporte de Jose hasta que pagáramos la 'pena' de 150 euros. Así que pagamos y contínuamos con nuestro camino. ¡Qué rabia! y encima no nos dieron la 'vinjetta' para cuando volvamos a pasar por Eslovenia, por lo que nos planteamos coger ferry en la costa dálmata y llegar directamente a Italia.


Después de aproximadamente 2 horas de viaje llegamos a Zagreb. A partir de aquí no llevamos ningún alojamiento reservado así que nos decidimos por hacer caso a la guía 'Lonely Planet' que habla bien del Hotel Ilica y de su 'staff' (aunque hemos visto en muchos otros sitios que aunque hablan bien de la relación calidad/precio, al 'staff' lo dejan por los suelos). Nos ha costado mucho encontrarlo. Las calles son un caos, coches y tranvías comparten carriles y para alguien como nosotros que no acostumbramos a coger el coche por ciudad ha sido un auténtico estrés. El caso es que finalmente un chico de unos 20 años en bicicleta (la mar de majo), nos ha indicado como llegar. Una vez en el hotel hemos tenido suerte y nos han dicho que tenían una habitación libre pero que la tenían que preparar, así que hemos dejado el coche en el parking y nos hemos ido a recorrer la ciudad.



En la primera toma de contacto con Zagreb hemos visto gente muy rara, sobre todo jóvenes con apariencia de ultra derecha bastante desagradables. Cuando hemos entrado en la catedral se nos ha pegado un hombre bastante raro. Según nos ha explicado en una mezcla de español-italiano, había sido profesor de historia, comisario de policía, arbitro de baloncesto para niños, jesuíta, del Opus Dei, había vivido en España durante unos años y que odia a los serbios casi tanto como a los gays (no entiende que en España permitan las bodas gays y que esto pasa porque Zapatero es un blando). La catedral no está mal, tiene el cuerpo del obispo Stepanec, todo un héroe nacional. Nuestro nuevo amigo croata, Zlatko (Aurelio), nos ha enseñado la Iglesia de San Francisco, la de Santa Catalina, y la de San Marcos, justo al lado del Sabor (parlamento croata) y del Ayuntamiento. Nos ha enseñado una farmacia del siglo XIV fundada por el tataranietode Dante, y la casa donde se acuñó la primera Kuna, la moneda oficial de Croacia. También nos explicó el origen del nombre de la moneda (Kuna), que es el nombre de un animal, la marta, cuya piel utilizaban como unidad de cambio en la época medieval.



Zlatko es un hombre muy peculiar pero nos ha ayudado a conocer rápidamente los puntos clave de Zagreb y nos ha dado explicaciones muy curiosas sobre la historia de su ciudad.
Después de aproximadamente dos horas nos hemos despedido de él y nos hemos ido hacia el hotel a darnos una ducha y descansar un poco. Allí ya hemos tenido la primera prueba de la 'amabilidad' (léase con ironía) del personal del hotel, al decirnos de mala manera que no podemos cambiar el coche a la sombra.

Por la tarde hemos vuelto a salir y hemos vuelto a recorrer todos los puntos que Zlatko nos había enseñado para poder hacer fotos tranquilamente. Hemos cenado en una pizzería y paseado por el centro.



Por la tarde la impresión inicial que nos había dado Zagreb ya ha cambiado para mejor. Pero si la comparamos con Ljubljana nos quedamos con Ljubljana.

Día 3: Ljubljana

¡Vaya noche en el Hostel Celica!

Llegamos a la habitación sobre las 12 de la noche, la mayoría de las camas ya estaban ocupadas, incluso la de Jose! y eso que por la tarde había dejado su ropa de cama encima e incluso su camiseta de AC/DC. Un tío se había instalado en ella por todo el morro y por la pose que tenía debía estar en su cuarto o quinto sueño. Jose decide despertarlo y le suelta: Eh! It's busy! eh! this bed is busy, we have both beds, please, get out of my bed!. El tío se levanta, recoge sus sábanas y se apalanca en otra cama. Lo peor de todo es que se lleva la ropa de cama y Jose se encuentra con un colchon sin sábanas ni nada... por suerte encuentra las que se supone que son las que el ocupa no ha utilizado y consigue hacerse la cama. Cuando se estira se da cuenta de que tiene unos pies negros de roña a unos 15 cm de su cara que pertenecen al vecino de la cama que se encuentra perpendicular a él. Toda una experiencia notar el movimiento nervioso de esos dedillos negros cada poco tiempo....

Aún y todo al final hemos dormido decentemente.

Después del desayuno (self-service normalillo) hemos preguntado a la chica que había en recepción (que por suerte no era la de la tarde anterior) si nos podían cambiar de habitación y darnos una doble, y... hemos tenido suerte! Nos ha dado una de esas celdas que anuncian en su web (existen!)



Una vez solucionado el tema de las habitaciones hemos salido a hacer turismo. Primero por Metilkova, una especie de barrio Okupa en el que se ubica el hostel Celica.


Luego hemos ido andando hasta el centro de Ljubljana y allí hemos cogido el típico trenecito para 'guiris' que nos ha llevado al Castillo de Ljubljana (Ljubljana Grad). Pensabamos que desde lo alto del castillo tendríamos unas bonitas vistas de la ciudad, pero para ser sinceros, no es una visita que valga mucho la pena.




Hemos comido en una pizzería del centro. Hacía un calor infernal en la calle y ya estábamos un poco cansados del sol, así que hemos pensado que se estaría mejor dentro del local que seguramente estaba climatizado. Pero no, el local no estaba climatizado y la comida ha sido algo sofocante, aunque las pizzas y la cerveza (UNION) estaban muy bien.

Después de comer hemos vuelto al Hostel y hemos hecho una pequeña siesta en nuestra maravillosa cama redonda. Después de una ducha ya hemos recuperado algo de energías y hemos vuelto a salir a pasear por la ciudad.



Para cenar hemos ido al Abecedarium, un buen sitio: ensalada con marisco, pechuga de pollo, filetes de cerdo y un par de cervezas LATSKO. Todo esto amenizado con música de guitarra clásica. Ha sido una cena muy agradable por el módico precio de 45 euros (sin postre).

La escena graciosa del momento fue ver como un borracho que bailaba al son de la música de las guitarras se sentaba en una mesa del restaurante de al lado, de la que se acababan de marchar sus comensales y se ponía las botas con las sobras. El camarero ha intentado que se fuera para recoger la mesa pero él le debe haber dicho que estaba comiendo y que esperara a que acabara. Al fin y al cabo tenía razón, por el rato que estuvo comiendo seguro que habían dejado bastante comida que iba a acabar en la basura. Al acabar, el tío ha entrado en el restaurante, suponemos que a avisar que ya podían recoger la mesa que él ya había acabado. Educación no le ha faltado.

Después de cenar hemos seguido paseando por el río que atraviesa la ciudad y nos hemos parado un buen rato en Presernov Trg. Esta vez para disfrutar de una especie de fiesta privada con música típica de los balcanes. Ha sido como estar en una película de Kusturica, en medio de una fiesta de mafiosos en la que las mujeres bailaban de forma insinuante alrededor del 'jefe' mientras el resto daban palmas al son de la música y de un cantante que no paraba de gritar: 'Uapaaaa'. ¡Muy divertido!, a la par que curioso (tenemos algún video que ya colgaremos)


Después de la fiesta ya hemos vuelto al Hostel a dormir en nuestra maravillosa celda de unos 6 m2.


diumenge, 3 d’agost del 2008

Dia 2: Cassine - Ljubljana

El dia empieza con un buen desayuno en La Chicca y nos despedimos hasta la vuelta, el 14. Subimos a ver a la luz del sol la Chiesa de San Francesco.



Luego cogemos carretera para disfrutar del trafico en nuestro trayecto hasta Ljubljana.
Durante el trayecto hemos disfrutado de muchos momentos de espectaculo, adelantamientos arriesgados, apabullamiento a los coches de delante, etc. De estas cosas no se salva ninguna nacionalidad, aunque los italianos son los grandes especialistas.

A las 15 horas pasamos la frontera y...¡primera sorpresa! : Los tres peajes desde la frontera de Eslovenia por Gorizia hasta Ljubliana estan vacios, y por lo tanto abiertos: se trata de peajes fantasmas. La mayor sorpresa ha sido el primero, en el que supuestamente nos debían cobrar un impuesto de circulación por el pais de 27 euros, pero al ver que nadie paraba hemos seguido adelante.

Paramos en un pueblo, Batuje, muy pintoresco y tranquilo, disparamos unas cuantas fotos y retomamos el camino a la capital.




Llegar al Hostel Celica no nos ha costado mucho. Lo bueno ha sido la sorpresa de tener que compartir habitacion con otros diez desconocidos en una habitacion tipo sauna. De las celdas que promocionan en su web ni rastro. Encima la tonta del culo de la recepcionista se ha olvidado de dejarnos el mando para la barrera del parking despues de estar un rato explicandonos como llegar a el, y nos hemos roto la cabeza para buscar como entrar hasta decidir volver a la recepcion y preguntarle de nuevo, ahí ya se ha acordado del puto mando.

Despues de una ducha rapida hemos salido a buscar el centro de Ljubljana: muy pintoresco y bonito. Hemos cenado a buen precio al obviar el vino ( a 21 euros la botella mas barata). La vuelta al hotel ha sido mas liada, pero al final hemos podido llegar para escribir estas lineas.

Dia 1: Barcelona - Cassine

6 a.m. : ¡Que sueño! Nos aseamos, desayunamos, ponemos el lavaplatos que olvidamos la noche anterior y cargamos las cosas en el coche.
7:15 a.m. : Nos ponemos en marcha. No paramos hasta el "Aire de Gigean", pasado Montpellier. Los lavabos son letrinas (agujeros en el suelo). Comemos un melocoton. Al volver al coche observamos un reguero de agua que sale de debajo del coche. Jose se inclina, se moja un dedo, lo huele y dice: "Es agua". A continuacion se da cuenta que mas atras hay un charco que no tiene nada que ver con nosotros. Silvia le dice: "Vete a lavar las manos que ahi habia una autocaravana y ya te puedes imaginar lo que estabas oliendo"


12 a.m.: Una vez pasado Avignon, ya cerca de Marseille, todo se complica. Empieza el primer "bouchon" (embotellamiento) de los muchos que hemos tenido en el trayecto.
Nos da por salir de la autopista para ver Aix en Provence y nos perdemos durante una hora. A partir de Cannes empiezan una serie de tuneles que no acaban hasta practicamente llegar a Cassine.



20:15 : Llegada a Cassine. Nos duchamos y salimos a cenar. Vamos a la pizzeria Ta-tum: dos pizzas, vino frizzante, tiramisu y un expresso: 30 euros. Salimos llenos y alegres.
Subimos hasta la iglesia de San Francisco y vemos que hay fiesta. Nos quedamos un rato, tomamos licor de avellana y bajamos. De bajada compramos un gelatto de dolce de uovo y nocciola. Lo acabamos en el bed and breakfast, La Chicca. Un sitio bonito y agradable. Solo esperamos que las moscas no nos molesten por la noche.